viernes, 19 de diciembre de 2014

Dios crea todo lo que existe: Lección 02 del curso historia de la Salvación



Tema número 2: DIOS CREA TODO LO QUE EXISTE

 Al final del escrito la dirección para escuchar en audio el tema.


En la introducción al curso se nos hizo ver cómo al acercarnos a la Biblia en realidad lo hacemos a la palabra de Dios. En ella vamos a encontrar el mensaje salvífico que el Señor nos da hoy.

Este mensaje lo vamos a encontrar a través de la experiencia de Israel y de la primitiva comunidad cristiana y, más aún, de la experiencia de Jesucristo. Por tratarse de experiencias históricas, la llamamos Historia de la Salvación.

La Biblia, y con ella la historia de la salvación, inicia con la creación del universo y concluye con la esperanza de la vuelta del Señor (Apocalipsis). Por ello al empezar esta historia lo haremos con el primer libro de la biblia: Génesis.

LA CREACIÓN DEL UNIVERSO

La palabra Génesis se puede traducir como nacimiento, producción, linaje, generación u origen, pues en este libro se presenta el origen o generaciones del hombre, de las cosas del Pueblo de Israel, tal como el autor inspirado lo comprendió.

Gén 1, 1-2
Los primeros versículos nos dicen que Dios es el principio de los cielos y tierra. Nunca se cuestiona por el «origen» de Dios: ¿Quién lo creó? Para Israel Dios es creador y no creado. Él es la Vida y la existencia y al mismo tiempo las participa.

Gén 1, 3-25
Es la palabra de Dios por la que se crean las cosas: «Dijo Dios». La palabra divina es creadora, es la voluntad amorosa de Dios la que llama a la existencia a los seres. Conviene tener presente que el texto no tiene finalidad científica, tal como lo entendemos hoy; tampoco se trata de oponer ciencia y fe, simplemente son campos diversos. Siendo pues, un mensaje fundamental religioso, hay que buscar en él el mensaje salvífico.

1.     El orden de los días está encaminado a explicar por qué el israelita descansa el séptimo día: Dios trabajó seis días y descansó el séptimo. Hace falta un día de descanso y ese día es dedicado al culto divino. Este mensaje es muy actual. Si consideramos lo intensa y frenética que es la vida del hombre. Al tensionarse tanto sin descansar la interioridad dañada por el «stress», la vida hace crisis, y en muchos casos, muy grave. Esto propicia cansancio y vacío; lógicamente no hay disposición al culto a Dios. El encuentro con Dios es descanso y fortalecimiento del hombre física y espiritualmente. Este tipo de descanso no es opcional, es necesario.

2.     Dios crea cada ser bueno y con una función específica, y regidos por unas leyes; de no responder se rompe la armonía y el orden, cunde el caos y la destrucción. Los desastres naturales y sociales son la más grande prueba de ello.

Hace mucha falta entender este mensaje de la creación. El hombre necesita llevar su vida de acuerdo a su función (vocación) en el mundo, si quiere evitar tanto desastre y dolor. El mundo y la creación le serán propicios al hombre cuando éste entienda, respete y realice el plan de Dios respecto a aquellos.

LA CREACIÓN DEL HOMBRE

Gén 1, 26-31
Después de preparar el ambiente, Dios crea al hombre que lo va a habitar. Este es un momento importantísimo en el acto de la creación.

1.     Dios creo al hombre para ser señor de la creación, por ello es «imagen y semejanza» de Dios. No ha de ser esclavo de ella. Cuando esto sucede, el hombre desfigura esta imagen. Todo lo creado es para su beneficio y provecho, pero ha de guardarse de ser avaricioso y egoísta. Porque los bienes son para la humanidad, debe velar, por la justa distribución de ellos. Que no todos reciban estos beneficios es permisión de la voluntad divina respecto a los bienes.

2.     La dignidad del hombre depende, pues, del hecho de ser imagen de Dios, no de lo que posee, sino de lo que es. Sin importar si es un ser recién concebido en el seno materno o si es ya adulto, ni edad, ni sexo; el derecho de ser hombre e ir encaminado en lograrlo merece sea considerada su dignidad. Un aspecto de esta dignidad es el que siendo Dios amor, lo creó capaz de amar, por lo que el hombre necesita vivir amando, si quiere vivir dignamente.

3.     De entre las tantas cosas que atentan contra la dignidad humana, se encuentran las supersticiones. La superstición es una forma de ser esclavizado y manipulado. Esto lo saben muy bien los que las practican. Así someten la voluntad y conciencia del hombre. Lo dominan con el miedo y la amenaza de males. La superstición es duramente condenada por la Biblia, porque con ella se da la espalda a Dios y se da lugar al demonio (Dt 18, 1-14; Lev 20, 6. 27). El curanderismo y otras formas de magia y superstición, por más que se quieran justificar son engaños, autosugestión u obra del demonio.


LA NATURALEZA DEL HOMBRE



Gén 2, 7-15
Nos encontramos con una segunda narración de la creación del hombre que en realidad es la más antigua. Ella nos explica que el hombre es un ser efímero y limitado, es como el barro; viene del polvo y al polvo vuelve. NO ES DIOS. Nunca podrá ser como Dios. Sin embargo, eso no desmerece al hombre ni rebaja su dignidad. El texto parece sugerirnos que como alfarero pone afecto en su obra, al moldearla, también el Señor modeló al hombre: Lo hizo con cariño y por su amor.

Dios lo coloca en el jardín del Edén. Le encomienda la misión de cultivarlo. El trabajo humano es exigencia de su naturaleza y vivirá con el producto de él. La tierra, Dios se la da como una gracia, y al hombre le toca hacerla producir. La providencia divina no suplanta la labor humana, es más, la exige. Además que el trabajo también lo dignifica. En este sentido, la pereza y la mediocridad atentan contra la dignidad humana.

Gén 2, 18-25
Pero el hombre no está completo sin la mujer. Esta narración, que no debe tomarse literalmente, describe con imágenes literarias lo sublime de la pareja humana: «No es bueno que el hombre esté solo». Es un ser con una dimensión social creado para relacionarse y realizarse y crecer con dicha relación. Por lo mismo los actos de la persona de algún modo repercuten en los demás. Pero para que la relación madure se tiene que considerar el valor que tiene el «semejante».

Es importante notar que la relación de la pareja es divina. Y ésta sólo es posible cuando ambos se consideran con la misma dignidad y los mismos derechos, por el mismo origen. De suerte que el machismo o el feminismo (como extremo contrario) se oponen además que a la voluntad divina, a la plena realización de la pareja. Ninguno está por encima del otro. Son complemento. En una relación en que el amor se expresa así en el respeto, y en la donación «de mí al otro», es posible y duradera. Esta idea es clave en el matrimonio.

Finalmente, hemos de considerar la imagen de la desnudez, como indicio de que la transparencia mutua es factor determinante en la convivencia. Es ella la que permite la confianza y la confiabilidad.

Dentro de lo limitado de estas consideraciones, y del espacio de que disponemos, podemos entender que el mensaje de la creación es de una profundidad considerable y muy actual. Desde nuestro punto de vista, podemos encontrar en él elementos y luces para mejorar nuestra vida en todos los aspectos. Basta mirar El Proyecto y «mi proyecto» a la luz del Señor, y la vida cambia.


TAREA mandarla al correo
tallerbiblicomsp@hotmail.com

1. Comparar, Is 40, 12- 29 con la enseñanza del Génesis. ¿Con qué ideas completa el mensaje de la creación?

2. Según Gén 1, 1- 31, ¿a qué se debe la existencia de los seres?

3. Describir la vocación del hombre según Gén 12, 6- 31 y 2,7- 15. 18- 25.

4. Aprender de memoria: Gén 2, 18. 22- 24

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